Despierto.
Sólo pienso "cinco minutos más", pero ya el sol calienta el café.
Inquieta espero encontrarme con esas esferas de indefinido color. Y finalmente ahí están.
A mi lado nacen un par de ojos serenos, descansados y sin embargo más radiantes que la mañana misma. Y comienza el rito: los besos que despiertan, el primero en la punta de la nariz, el segundo sobre la frente... Luego el suave ruido a sábanas, y tu piel aún dormida. El aire impregnado de magia, de una que desconocía u olvidaba.
No sé a qué hora vos y yo nos podemos levantar de acá.
Pero quisiera cinco minutos más.
Sólo pienso "cinco minutos más", pero ya el sol calienta el café.
Inquieta espero encontrarme con esas esferas de indefinido color. Y finalmente ahí están.
A mi lado nacen un par de ojos serenos, descansados y sin embargo más radiantes que la mañana misma. Y comienza el rito: los besos que despiertan, el primero en la punta de la nariz, el segundo sobre la frente... Luego el suave ruido a sábanas, y tu piel aún dormida. El aire impregnado de magia, de una que desconocía u olvidaba.
No sé a qué hora vos y yo nos podemos levantar de acá.
Pero quisiera cinco minutos más.


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