Es insoportable tener que vivir en esta infectada y pérfida sociedad. Esta totalidad de estúpidos, una peste de indiferentes. La sóla idea un intento de una universalidad, de una masificación de necios me repugna. Incluso me asusta. ¿Qué podría ser más fácil de manejar que eso? Por eso me quiebra el alma verlos transitar, en su cretinismo, libremente. Impunes a sus mismas acciones, sin pensar en las consecuencias. Sin siquiera meditarlas. ¡Ignavos! No se atreven a cuestionarse, a discutir a las autoridades: La iglesia, el gobierno, la universidad, ni su propia existencia. Así los manejan, desde esa "unidad" que no se trata de un "todos iguales", sino que sólo es un pretexto para conducir a las reses al matadero. No somos todos iguales, yo no soy igual a vos, vos no sos igual a mí. Y no quieren que eso se piense, no quieren que se responda a la pregunta. Que sea multipliciad, pero multiplicidad de pensamientos, no de idiotas.
Sólo queda deambular en la embriaguez, con los sentidos adormecidos.
Como hacemos cuando NO nos dejan otra.
Hasta entonces...
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