
Existen distintas clasificaciones dentro del género humano. El hombre moderno, un empresario que está muy cómodamente sentado frente al plasma que tiene por televisor; el eterno trabajador, que ya no trabaja para vivir, vive para trabajar. Pero hay uno más antiguo, arcaico y está sediento y deseoso de muerte. Él quiere ver correr sangre. Concretamente, de ver al otro desangrar literalmente. Y acá me margino de esta definición de diccionario y presento mi rechazo por esta condición aberrante: El actuar irracional e inhumano. Este último hombre es un animal sanguinario por lo general utilizado como un arma violenta. No son sólo los asesinos los que matan, tenemos, además, insertos en la comunidad a militantes, soldados, policías, las fuerzas armadas y todas aquellas formas en que la insaciable sed de agresión de este hombre-bestia se disfraza de civil.
Es un hombre-bestia interesado que mata por poder, tierra, petróleo, agua, ideología, creencia. El deseo destructivo y brutal adopta forma de guerra, la expresión máxima del absurdo humano cualquiera sea su argumento. Voy a decir que el hombre no sólo es usado como arma violenta, sino que él es ese arma. Este es el acto violento corporizado.
Es un hombre-bestia interesado que mata por poder, tierra, petróleo, agua, ideología, creencia. El deseo destructivo y brutal adopta forma de guerra, la expresión máxima del absurdo humano cualquiera sea su argumento. Voy a decir que el hombre no sólo es usado como arma violenta, sino que él es ese arma. Este es el acto violento corporizado.

No hay que olvidar aquellas instituciones desinteresadas por la dignidad de las personas y la calidad de vida. Sin ir más lejos la iglesia, el vaticano atendiendo y salvando “el alma” y no el cuerpo. A la iglesia no le importa el sida, pero sí que sus creyentes no usen preservativos. Las agresiones del día a día que nacen del seno familiar, las mujeres golpeadas, niños abusados. La violencia se disfraza, se trasviste, se hace hombre, mujer... se hace bestia. La violencia es bestialidad y no deja más que cicatrices en la cara de la historia, no deja más que cuerpos sin nombre, sin identidad. Humanos sin humanidad.


adhiero. digamos que dia a dia se pierde el respeto un poco mas por el otro... ahora hasta resulta que no podes salir de tu casa sin una calibre 24, una bombacha de latra y unas cuerdas vocales de puta madre para que te escuche medio planeta... medio planeta que igual no va a hacer nada, porque la cobardia va de la mano de todos, es mas facil mirar a otro lado cuando meten a una mina en un auto que llamar a la cana, que quizas tampoco haga nada, pero al menos alguien cumplio con su deber de "buen ciudadano"... y dije ahora? bueno, ahora es el "boom", ahora lo hacen al descubierto en plena colon o rafael nuñez. Y eso acaso no es violencia?.
ResponderEliminarvos hablas de la iglesia, yo soy catolica... y aun asi estoy en contra de la iglesia. es facil escudarse en una imagen de alguien clavado en la cruz para esconder los actos mas "bestiarios" y terminarlos con un amen.
quizas solo sea otro dia de calentura, quizas solo sea tiempo de que quien tiene las riendas deje el latigo un rato y aprenda a manejar el caballo.