lunes, 29 de junio de 2009

e(M)

Una pierna suspendida, la otra sobre la cama, sobre otra pierna y un juego de pierna-pierna. Una conjunción de piernas y cuerpos binarios entrelazados. Las corporalidades fusionadas, simbióticas, mutuamente deseadas casi tanto como la noche al reflejo azul del éter.
Ojos tapizados de deseo.

Sobre-la-cama: una situacionalidad temporal de manos en-lazadas; dedos caprichosos y enredados, en-redadas. Danzas sin estructura, sin alambres, ni columnas, sin zapatos de baile. Meros pies desnudos, inocentes.
Las narices que se tocan, se buscan, se rozan pasajeramente, esbozan círculos y pasiones, incertidumbres y curiosidad.
Nuevamente pierna-sobre-pierna-sobre-pierna-y la otra en desvalijada espera...
Nos besaremos las ansiedades sobre la ropa tirada, bajo las sábanas.
(sobre v bajo) la cama,
con o sin lógica
en los sinsentidos de la almohada

2 comentarios:

  1. estoy abajo de la cama, ya no aguanto la asfixia del cuerpo, las sabanas un día de estos van a asesinarme y me duele la espalda, el colchon ya es de espinas, me quedo con un lecho de piedras. tal vez se sienta mejor.

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  2. los neologismos no siempre son inocentes.
    duelen.

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