Explorando en los estropajos con las manos amputadas.
No se puede atajar el tiempo, no se puede demorar el reloj.
El cuerpo mutilado, la sangre manando por los poros van haciendo más difícil la búsqueda. Convulsiona la memoria expeliendo retratos confusos. Alucinaciones.
la piel afligida, la sensación de algo inacabado, como estas palabras.
domingo, 24 de mayo de 2009
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La verdad como una piedra, dura y fría.
ResponderEliminarLa desilusión; la desaparición de las ideas.
La ingenuidad de la oveja triste; sus caídas personales no la diferencian de cualquier otra del rebaño, sufrida se la lleva la corriente.
Indefensa e indefinida. Presa fácil para vividores. Dolida y cabizbaja, transitando un camino iluminado por mentiras, hacia esa luz. Hacia esa felicidad.
Dese cuenta la oveja triste, o marche hacia la amargura, el desrespeto y el individualismo promovido.
Todo es individualismo, es imposible la "rebañización" de la oveja particular.
ResponderEliminarNo me gustan los universales, sino el conjuto de individuales. Individuos.
Se cree particular la oveja, y repite desde sí lo que todas en el rebaño.
ResponderEliminary por supuesto, la oveja sigue siendo oveja. Y comparte cosas con las demás ovejas, comparte el rebaño. Sin embargo conserva su experiencia particular de oveja. A ver si la cortamos con el anonimato, se vuelve bastante tedioso.
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