jueves, 5 de noviembre de 2009

Me libero de mis tobillos,
de ese golpe sarcástico que fue tu imagen.
Quito, una a una, las ataduras de mis manos.
dolor de plomo,
robo con un pañuelo mi sonrisa de mil claveles.
Remuevo de mis ojos aquel destello que ahora es una estrella muerta;
de mi boca un silencio de negra, un llanto violáceo
como el cielo por las tardes, en el ocaso del alma.
Oculto mi espalda y las marcas,
como la espuma que borra las huellas de la arena.
Así, entre tenedor y bocado, te olvido.

1 comentario:

  1. cielos violetas una imagen perfecta ue me trae recuerdos .. sin olvidar lo ultimo también

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