Un torrente de pensamientos inundó la cocina. No encuentro la llave para encerrarlos, debe haber quedado desparramada, flotando. Ahora tengo que bucear hasta el aparador. Veo mi cara, mi sonrisa dibujada en una cuchara, a cucharadas a veces, y no la extraño. Qué breve es esto.
A sorbos, bebo la luna en todas tus tacitas de té.
sábado, 14 de noviembre de 2009
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casi se me pianta una lagrima..
ResponderEliminarprecioso...texto. Que breve es todo.
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